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La hipermodernidad y el capitalismo artístico

La hipermodernidad es el nuevo sistema en el que estamos ingresando y que se carateriza por el fin de las ideologías adversas revolucionarias que han marcado la modernidad.

La modernidad abre el camino a tres grandes sistemas: el mercado, la democracia y la tecnociencia. Pero estos tres sistemas tenían sus enemigos radicales: contra el mercado estaban los marxistas; contra la democracia estaba la nostalgia del antiguo régimen o los anarquistas y el nacionalsocialismo; y después la tecnociencia, incluso hoy en día, con los ecologistas quienes ven los riesgos y peligro de todo ello.

A partir de los años 70 u 80, los opositores a estos tres sistemas han perdido mucha credibilidad y entonces, de un solo golpe, la hipermodernidad se convirtió en la radicalización de la modernidad.

El arte al servicio del mercado

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Si simplificamos las cosas, podemos decir que en la Edad Media, por ejemplo, el arte dependía de la iglesia. En el Renacimiento el arte dependía de los príncipes y de la corte real.

A partir de los siglos XVIII y XIX, se llega a algo denominado la autonomía del arte. Es decir, un mercado del arte que se libera tanto de los límites de la iglesia y de los que pagaban por ella por encargo.

Entonces, en la Modernidad, el mundo del arte y el mundo de la economía parecen, como lo ha mencionado Bourdieu, un mundo a la inversa. El mundo del arte resulta una economía a la inversa porque no se encuentra dirigido, el arte no es gobernado por un objetivo económico.

Desde hace unos años, el sistema no cesa en su amplificación y radicalización. Los artistas actuales son convocados por las grandes marcas.

Andy Warhol, el visionario

El mercado del arte se ha expandido enormemente y los artistas más celebres se han convertido en una especie de hombres de negocios.

Eso confirma la profecía de Andy Warhol, quien comprendió muy rápidamente cuando dijo la famosa frase: “Yo soy un artista del negocio”. Es una revolución total que ocasionó un cambio en el mundo del arte porque los mismos artistas reinvindicaban el negocio.

El mercado nos ofrece felicidad al adquirir productos nuevos

El mercado nos ofrece novedades permanentemente. En los años 50, el teléfono era el aparato negro que se cuidaba en la familia. Nadie deseaba otro teléfono. Se lo usaba y no había más problemas.

Pero cuando el mercado se amplía y lanza nuevos teléfonos, se empieza a preferir lo nuevo sobre lo antiguo. Es el mercado que suscita la permanencia de la novedad.

El mercado usa más la innovación tecnológica. Pero frecuentemente no son tales, sino innovaciones de color, de forma, de diseño y de moda.

El arte ya no busca cambiar a la sociedad

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Con las vanguardia representadas con Kandinsky, Mondrian tiene la ambición de revelar la verdad de lo invisible. Lo que ha cambiado es que en el arte contemporáneo ya no se ve esa finalidad.

Los artistas pueden hacer cosas más o menos buenas o malas pero ya no tienen una referencia universal que legitime sus obras.

Aunque les duela a los artistas, es el modelo de la moda lo que ha triunfado. Actualmente lo que da fundamento al arte, lo que lo legitima, es el entretenimiento.

Fuente: transcripción de la entrevista a Gilles Lipovetsky realizado por Noticias 22 y publicado en Youtube.

¿Qué es el Hamparte? Una nueva definición sobre el conocido “Arte Contemporáneo”

Hace algunos años, un doctor en Bellas Artes llamado Antonio García Villarán, comenzó a subir videos a Youtube hablando sobre el Hamparte.

¿Qué es el Hamparte? Pues bien, en palabras de Antonio García, el Hamparte es el arte de no tener talento. Es decir, todas las obras que se realizan sin ningún esfuerzo o técnica aplicada (ya sea el ready made, fluxus o arte conceptual) es considerado Hamparte.

Durante toda mi carrera de Licenciatura en Artes, tanto mis compañeros y yo hemos debatido bastante sobre el Arte Conceptual. Algunos, incluso, se cayeron de espaldas al ver que una taza de toilet tenía el mismo valor que el retrato de la Monalisa. En ese entonces nadie, ni siquiera los profesores, teníamos claro cuál era el concepto de arte.

Incluso durante mi intercambio estudiantil en Brasil me encontré con ese problema. No importa cuántos libros leyera, ni a cuantos docentes extranjeros conociera. Ninguno tenía bien en claro qué objetos u obras podrían ser realmente considerados arte.

Pasó el tiempo, me volví profesora auxiliar de una cátedra llamada Arte Latinoamericano Contemporáneo... y ni aún así tenía bien en claro de qué trataba.

Hasta que apareció este señor y solucionó el problema con una sola palabra: “Hamparte”.

En su manifiesto explica claramente cuándo considerar que una obra de arte en realidad es Hamparte. Esto, por supuesto, ha causado algunas controversias entre los que amamos todo tipo de arte, generando un grupo de haters que cuestionan sus ideas e, incluso, lo tildan de un youtuber más que dice cosas “sin fundamentos”.

Pero, ¿Qué más necesita fundamentar? Él se ha tomado la molestia de hablar sobre arte, ser un youtuber artista que, por primera vez y sin miedo, se atrevió a cuestionar el rumbo que va tomando el arte actual y lo demuestra con sus años de estudio y formación docente.

Igualmente, debo admitir que, en un principio, me encontraba con una cierta disputa. Por un lado tengo mi investigación, el cual decidí convertirlo en un curso online para probar la diferencialidad de interpretaciones y análisis por medio de la subjetividad de obras.

Por otro, me encuentro con este doctor en artes, quien logró definir gran parte de lo que conforma el arte contemporáneo en un término que, aparentemente, soluciona todo el problema que llevamos arrastrando por años: ¿Qué dem**** es arte?

Hasta que, al final, decidí proseguir con mi investigación sin problemas. Una definición más, una definición menos, no alteraría mi rumbo. ¿No?

Pienso que las interpretaciones de obras pueden darse de igual forma, sean arte o hamparte. Además ya se han creado varios manifiestos en el pasado. ¿Acaso no podemos crear uno nuevo?

Igualmente, pienso que el término se puede seguir desarrollando, generar debates y llevarlo hasta las diferentes instituciones. Ya me gustaría ver que en mi ex cátedra comiencen a analizar el término y generar una discusión en el aula. Aunque creo que eso tomará su tiempo.

Mientras, les invito a que lean el manifiesto que Antonio García subió en su sitio web oficial. Actualmente también ha escrito un libro, el cual se puede comprar en Amazon y está disponible tanto en Kindle como en formato físico.

¿Qué es la creatividad y cómo hablar de nuestra pasión por el arte?

¿Qué es creatividad? Para Osborn, la creatividad es la “aptitud para representar, prever y conducir ideas”. Muchas personas entienden el concepto de creatividad como la capacidad para inventar y crear. Pero, en realidad, va más allá de eso.

Para Ausubel, la creatividad puede ser adquirida por cualquiera. Una persona creativa puede identificar a un individuo por la originalidad de sus aportes a la ciencia, a la filosofía, a los negocios y al arte.

En el caso de un artista, es importante que éste desarrolle la creatividad para resaltar de los demás y ser reconocido en el campo artístico. Sin embargo, para lograr dicho propósito, debe adquirir la pasión por su talento.

Cuando hablo de pasión, me refiero a un sentimiento intenso hacia un pasatiempo o actividad. 

Es muy fácil confundir la “pasión” con el “fanatismo”, connotándolo así a un concepto negativo. Pero en realidad la pasión es una sensación de libertad, el cual permite al individuo trabajar día a día para llegar a la meta y alcanzar su bienestar.

A continuación, mencionaré algunos estudios relacionados con la creatividad y la pasión por el arte.

Soluciones creativas a los problemas

Una persona creativa, según Howard Garner, resuelve los problemas y elabora preguntas sobre su rubro. Si bien sus acciones pueden considerarse extrañas en un principio, al final llegan a ser aceptadas en un entorno social concreto.

Se puede hablar sobre las soluciones creativas a los problemas que se dan cuando las personas se dedican a una actividad por placer y no por necesidad. En este aspecto, la creatividad está conformada por tres elementos: el individuo, el trabajo y el entorno.

En el siguiente cuadro podrás apreciar estos elementos relacionados con la creatividad.

IndividuoAquí se distingue al niño (en proceso de formación) y al adulto (seguro de sí mismo)
TrabajoEn el arte, serían las disciplinas artísticas con que se crea una obra
EntornoSon las personas que interactuan con el individuo

Las soluciones creativas pueden ser aplicadas a toda clase de problemas, no solamente en el campo artístico. Si te interesa conocer un ejemplo de solución creativa, te recomiendo la lectura de este artículo que publiqué en mi blog Filodivague.  

La motivación intrínseca y extrínseca

Para Robert J. Stenberg, un creativo está fuertemente ligado a la motivación intrínseca por la actividad. Es decir, es el motivo interno que todo artista siente por su obra de arte.

En cuanto a la motivación extrínseca controladora, puede resultar perjudicial para el proceso creativo. Lo ideal sería que la motivación extrínseca sea facilitadora y conducente, como el reconocimiento social, evaluación esperada y ayuda económica.

Tanto Stenberg como otros teóricos de la creatividad, la motivación surgida del interior, es la que influenciará de forma positiva en el proceso creativo. Ésta se conforma por muchos factores, como el conocimiento sobre el tema, las habilidades técnicas, las habilidades cognitivas innatas, la actitud hacia las tareas, entre otros.

Los componentes básicos de la creatividad

La psicóloga Teresa Amabile, en base a los estudios de Garner y Stenberg, menciona tres componentes básicos de la creatividad.

La primera es la destreza relevante para el campo, el cual se refiere al manejo y dominio de aquello que nos tildan de artistas profesionales.

La segunda es la destreza relevante para la creatividad, que resalta la habilidad de estrategia.

La tercera es la motivación para la tarea, el cual pueden ser intrínsecas y extrínsecas.

Si te interesa saber más sobre la creatividad y cómo ésta se desarrolló a lo largo de la historia, te recomiendo la lectura del artículo Creatividad: Historia de un concepto, el cual publiqué en mi blog Artedivague.

Hablar de la pasión por el arte

Trabajar en tu vocación es posible. Se requiere de mucha perseverancia y amor al arte. Todo emprendimiento requiere de tiempo y dinero, por lo que al inicio puede generar sentimientos de frustración por no obtener los resultados esperados.

Para eliminar dichos sentimientos, lo ideal es elaborar una buena estrategia para mejorar la imagen del artista emprendedor. Y ahí es cuando toma relevancia el papel del teórico del arte, el cual realiza el estudio de la historia del artista o movimiento artístico y, en base a eso, desarrolla estrategias para promover el arte e incentivar la creatividad en el artista.

El teórico del arte posee las habilidades necesarias para analizar y reflexionar sobre la trayectoria de un artista. Pero antes debe investigar sobre el artista en cuestión. ¿Cómo revelar su identidad? ¿Qué imagen desean reflejar a los espectadores? ¿Talento? ¿Impresión? ¿Desean transmitir un mensaje de impacto a los coleccionistas del arte?

Una vez realizada la investigación, queda el proceso creativo de una obra de arte. En este proceso, el teórico deja que el artista trace diferentes caminos, bocete varias propuestas y, a través de largas reflexiones, llegue a la obra final. Para eso se vale del estudio del color, forma, composición y lenguaje visual.

En el aspecto psicológico, una obra puede decir mucho del artista. Cada obra posee su propia visión y está orientado a cierta línea de pensamiento, por lo que requiere de un trabajo multidisciplinario. Todo eso lo descubre un teórico del arte, quien siente verdadera pasión por el arte y admira la creatividad de los artistas para lograr obras que traspasen las fronteras.